
Probablemente aquí nunca haya habido nada en realidad.
Quizás sea todo parte de un mal sueño.
Y un puñado de residuos nocturnos que consiguieron permanecer de este lado.
En cada final germina un comienzo.
Necesariamente.
Inevitablemente.
No te duermas.
Nunca te detengas.
Maldito, maldito seas.
